TEATRO
Esperada y correcta resurrección
@María José S. Mayo - 22/09/2007
JESUCRISTO SUPERSTAR
Director: Stephen Rayne.
Musica: Andrew Lloyd Webber.
Letra: Tim Rice.
Intérpretes: Miqel Fernández, Ignasi Vidal, Lorena Calero y Enrique Sequero, entre otros.
Lugar: Teatro Lope de Vega. Gran Vía, 57. Madrid.
Teléfono: 91 547 20 11; 902 888 788.
Horario:martes a jueves, 20.30h; viernes y sábados, 18.30 y 22h; domingos, 19h..
Precio: 24,90 a 64,90 €.
www.stage.es
Andrew Lloyd Webber y Tim Rice se unieron en 1970 para crear esta ópera rock sobre las última semana de vida de Jesucristo. Este musical de los grandes creadores de Evita, levantó ampollas en su estreno en Broadway en los sectores cristianos más puristas, que vieron que la obra sólo se centraba en la faceta humana del Mesías. Pero pronto la mayor parta de la gente se rindió a su música, fantástica, todo un clásico del rock. En 1975 en España, Camilo Sesto, Teddy Bautista y Ángela Carrasco acrecentaron su fama gracias a su interpretación de los tres papeles protagonistas: los de Jesús, Judas y María Magdalena.
Es ahora Miquel Fernández quien asume el difícil reto de meterse en la piel de este Jesucristo cantante de agudos casi imposibles al más puro rock and roll junto a Lorena Calero e Ignasi Vidal. Un trío protagonista que es más que solvente si bien les falta un punto más de interpretación -difícil cuando se canta-, y sobre todo un mayor carisma. Ocurre especialmente con Miquel Fernández, un Jesús no muy imponente que salva la papeleta gracias a su capacidad vocal, que le permite pasar de los graves a esos agudos atronadores con una capacidad pasmosa. Aunque se nota, como le pasa al resto, que en la parte en que se canta con volumen más bajo cuesta entender, en algunos momentos, lo que se dice. Lo mismo sucede con Ignasi Vidal como Judas, y aunque también se le descontrole la voz en ciertos instantes, deja extasiado al respetable con el volumen atronador que es capaz de proyectar con su potencia vocal. Lorena Calero hace de su María Magdalena que sin ser espectacular, su voz se adecua muy bien al personaje y es de las que mejor se entiende cuando canta.
Es esta una de las claves y una de las cosas más difíciles, que la exhibición vocal no se interponga a la comprensión del texto que se canta, sobre todo cuando, como aquí, se ha traducido al castellano el libreto del sensacional letrista Tim Rice, y hay momentos que en la adecuación del idioma a la música hace que el texto no siempre quede del todo bien engarzado, obligando a pequeños silencios que paran levemente el ritmo impuesto por la melodía. Se entiende peor a Paco Arrojo en su papel de Simón, y Abel García y Jorge Ahijado en los casos de Caifás y Anás, no están del todo bien conjuntados y en el caso de Ahijado su personaje resulta un poco pasado de rosca.
El que no se pasa, sino que se queda algo corto es el figurinismo del montaje, también las coreografías, no especialmente espectaculares, mientras que, como cabría esperar, los cambios de escenario son realmente apropiados y sorprendentes especialmente en uno de los mejores momentos del musical, aquel en el que Herodes, Roger Pera, ofrece su show al mas puro estilo cabaretero, bajando de unas escaleras iluminadas con la orquesta detrás y acompañado de un conjunto de baile con aire de conejitas playboy.
Por otro lado, en su conclusión la obra se llena del silencio y las frases entrecortadas de un Jesucristo crucificado que finalmente se nos antoja muy daliniano. Broche final más que adecuado para un montaje al que le falta carisma, pero le sobra buen hacer.
Todos los derechos reservados © Prohibida la reproducción total o parcial